ADAPTACIÓN DE ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO (cap 3)
Alicia caminaba por un bosque encantado, sus pasos resonaban en el suelo cubierto de hojas. De repente, un destello llamó su atención. Frente a ella, un elefante alado, cubierto de miel, batía sus enormes alas. Alicia, intrigada, se acercó sigilosamente, le robó la miel con un rápido movimiento y lo amenazó:
- Muy bien Dumbo hijueputa, podemos resolver esto por las malas o por las malas
El elefante, sorprendido y asustado, no tuvo más remedio que obedecer a la chica y llevarla a la siguiente casilla del extraño tablero en el que se encontraba.
El elefante alzó el vuelo y, en cuestión de segundos, Alicia se encontró en un lugar completamente diferente. Ahora estaba en un metro con patas que avanzaba a gran velocidad. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que necesitaba un boleto para continuar su viaje. Observó a un caballero cercano, vestido con un traje antiguo, y decidió actuar. Con una conversación sin sentido logró distraerlo y con destreza le robó el boleto.
Una cabra que viajaba como pasajera se dio cuenta del robo y, con voz firme, le reclamó a la chica:
- Oiga niña malcriada, devuelva ese boleto que no es suyo
- Cabra mal parida esta, deje de inventar mierda que yo no robé nada
- Mire niña, no me provoque
- Ay, se ofendió la viejita. ¿Qué vas a hacer abuelita?
En un arrebato de ira, la cabra empujó a Alicia fuera del metro. La chica cayó pesadamente al suelo y quedó inconsciente bajo un árbol frondoso.
Al despertar, sintió algo extraño en su oído. Un audífono había aparecido misteriosamente y comenzó a hablarle.
- Matar matar matar matar matar
- Puta madre, ¡cállese!
- Que sensible. Solo busco que nos saltemos toda la farsa y acabemos con todos de una vez
- Solo me importa salir de este absurdo tablero, si quieres matar a alguien hazlo tú mismo - Alicia intentó quitarse el audífono pero no dió resultado
- Intenta todo lo que quiera pero no vas a lograr escapar de mí. Estaré contigo para siempre
- Bueno
Y sin más Alicia siguió su camino, una chica simple desde luego. Así, llegó a una librería misteriosa donde los libros vacíos robaban el conocimiento de las personas. Alicia, con astucia y regaños del audífono, descubrió que para recuperar sus recuerdos debía destruir su propio libro. Con determinación, lo hizo y, al salir de la librería, recordó la ubicación para usarla en el futuro.
Sin embargo, al salir encontraron un feroz cervatillo salvaje, con garras y colmillos, una amenaza para los héroes de nuestra historia, ¿cómo saldrán airosos de la situación? ¿Que harás para sobrevivir? Descúbralo en el siguiente- Alicia tiró un hueso y el animal fue detrás de él…
- Eso fue… decepcionante -lamentó el audífono
- Esperaba algo mejor -acordó la chica
Tras ese lamentable encuentro (en serio, a quién se le ocurrió esa mamada) Alicia y su nada sospechoso audífono llegaron a una oscura carretera, de esas en las que se suelen aparecer fantasmas a media noche porque no tienen nada mejor que hacer en el más allá, y como nuestra heroína tiene nulo sentido de supervivencia decidió seguirla. Por mucho que caminó la carretera no cambiaba más allá de encontrar periódicamente dos carteles, en uno se leía “Casa de Tarari más adelante”, en el otro estaba escrito “Casa de Tarará”. Alicia continuó y continuó, ignorando las quejas del audífono, hasta que finalmente llegó con…
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